
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) lleva adelante una investigación en las provincias de Misiones y Corrientes con el objetivo de optimizar la implementación de sistemas silvopastoriles, una alternativa sustentable que mejora la producción ganadera y reduce el impacto ambiental.
Los estudios, realizados por los equipos técnicos de las Estaciones Experimentales Agropecuarias (EEA) de INTA Cerro Azul y Montecarlo, han demostrado que estos sistemas permiten una mayor eficiencia en la producción de carne con menores emisiones de metano y una huella hídrica más baja en comparación con el sistema ganadero tradicional de pastoreo a cielo abierto.
Carne y madera de calidad con menor impacto ambiental

El ingeniero agrónomo Luis Colcombet de la EEA INTA Montecarlo, explicó que el objetivo de estos ensayos es «remediar las debilidades de cada región en la implementación de los sistemas silvopastoriles». En Misiones, se busca complementar la producción de carne con madera de alta calidad, mientras que en Corrientes, la integración de árboles permite mejorar los ingresos ganaderos con madera de buen valor comercial.
Además de los beneficios productivos, el estudio aborda el impacto ambiental de los sistemas productivos. «Nos enfocamos en evaluar la huella ambiental, considerando aspectos como la captura y emisión de carbono y el contenido de materia orgánica en el suelo», detalló Colcombet.
Resultados alentadores en la reducción de emisiones
Uno de los aspectos clave de la investigación es la medición de metano entérico, un gas de efecto invernadero producido por el proceso digestivo del ganado. Según explicó el ingeniero agrónomo Mauro Loto de la EEA INTA Montecarlo, las mediciones se realizaron con una técnica que recolecta los gases emitidos por los animales mediante un sistema calibrado al vacío, permitiendo obtener muestras continuas durante cinco días.
El ensayo compara un sistema silvopastoril con el pastoreo tradicional a cielo abierto, analizando variables como la producción de pasto, carne, árboles y el consumo de agua.
Los resultados obtenidos hasta el momento son prometedores. «En primavera, observamos una reducción significativa en la producción y emisión de metano por kilo de peso vivo ganado», adelantó Loto.
Un factor determinante en esta mejora es el comportamiento del pasto jesuita gigante, que presenta un crecimiento más vigoroso tras el invierno. «Esto permite una mayor ganancia de peso en los animales y diluye las emisiones de metano basales», explicó el especialista.
Menor consumo de agua
Por su parte, el ingeniero agrónomo Emilio Maidana de la EEA INTA Cerro Azul, destacó que los sistemas silvopastoriles disminuyen la huella hídrica. «La mayor eficiencia en la producción de carne se traduce en un menor consumo de agua, lo que refuerza el valor ambiental de estos sistemas», señaló.
Con estos avances, la investigación del INTA reafirma el potencial de los sistemas silvopastoriles como una alternativa sustentable para la producción ganadera, combinando rentabilidad y cuidado del medio ambiente.

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