“No hay nada más sustentable que la vivienda de madera”

Mario Ramos Maldonado es Director del Departamento de Ingeniería en Maderas de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Bio-Bio de Chile y visitó Misiones -junto a su colega ingeniero Cristhian Aguilera Carrasco- para recorrer Pymes de la provincia, conocer sus  niveles tecnológicos y ofrecer experiencias en materia de automatizaciones y transformación digital, como las que llevan adelante en su país con empresas de similar tenor.

En este contexto, hizo referencia además a la vinculación establecida entre el sector privado, los espacios del conocimiento y el Estado en sus diferentes estadios para la articulación conjunta de proyectos de desarrollo; al grado de aceptación de la vivienda de madera en el colectivo chileno; a la importancia de los bosques implantados para la construcción de esas viviendas y a la imagen de las forestaciones entre la ciudadanía.

“En Chile, el sector maderero está bastante desarrollado a nivel Pymes, y tras recorrer industrias de Misiones vemos un sector empresarial bien motivado, con mucha capacidad emprendedora, aunque con un atraso relativo en cuanto a las nuevas tecnologías, salvo en la Fábrica de Viviendas en la que nos vimos muy gratamente sorprendidos porque es de alta gama. Sin embargo, en el sector de primera transformación -sintetizó- hay mucho por hacer todavía en términos de procesos y productividad”.

“La buena imagen es porque se construye bien”

Más adelante, el prestigioso académico compartió impresiones sobre la construcción de viviendas con madera en Chile, destacando que “tenemos especialización en este rubro y hay una fuerte penetración de la vivienda madera en la población, en todos los niveles sociales. La vivienda de madera no es un problema, de hecho, el 40% de las viviendas unifamiliares en Chile son en madera, pero sobre el total -incluyendo los edificios en altura- solo es el 14% y la idea es incrementar esa proporción”.

Consideró que el secreto de la buena imagen que hay: “es porque se construye bien, las casas no se dañan, duran 30-40 años sin problemas, gracias a que se combina madera con exteriores cubiertos con material impermeable, espesores adecuados para cada sección y el diseño, que no solo en su dimensión estética. En ese sentido, se atiende que el diseño sea el apropiado para la durabilidad, para las condiciones climáticas donde se instala y para lograr altos estándares de hermeticidad y aislación térmica, entre otros aspectos”.

También hizo especial mención al aspecto ambiental, una problemática que concita la atención de diversas organizaciones y de la población en general cada día más. “No hay nada más sustentable que la vivienda de madera, si la comparamos como el hormigón, el ladrillo o el acero”.

Tras destacar que “el 100 % de las viviendas unifamiliares en Canadá, Suecia, Finlandia y Noruega son en madera, y el 90% son en los Estados Unidos”, Ramos Maldonado indicó que “con los institutos gubernamentales de vivienda y con las asociaciones empresarias tenemos buen diálogo y trabajamos en conjunto. En lo personal me desempeño en el área de automatizaciones y de Inteligencia Artificial y todas esas herramientas las volcamos a las industrias, adaptadas a cada particularidad de empresa. Dirijo un proyecto con un programa para la transformación digital en Pymes, colaborando por ejemplo con las empresas para subir su nivel de digitalización y de informatización de TICs, con la idea de que puedan aumentar su productividad su competitividad; pero también trabajo con grandes empresas con las cuales tenemos contratos para poder proveer tecnologías de automatización”.

“Las plantaciones forestales son fundamentales”

Finalmente, y a la hora de hablar sobre la imagen de las forestaciones en el imaginario colectivo de su país, el docente y profesional reconoció que “tenemos que luchar contra alguna mala imagen instalada bastante a partir de los incendios del último verano, que arrasaron con casi 400 mil hectáreas de bosques sobre 4,5 millones de hectáreas totales. La población tiene una visión crítica de las plantaciones porque además son un monocultivo, y para enfrentar ese concepto el Ministerio de Agricultura trabaja para promover la agroforestería, o la combinación de bosques nativos con otras plantaciones para aumentar la biodiversidad, lo que permitiría al mismo tiempo disminuir el impacto que puedan tener los riesgos de incendio”.

“Otro tema -remarcó- es que a veces hay plantaciones que están cerca de los de las zonas habitadas, a veces hay 50 metros entre las viviendas y el bosque, y se está trabajando en una legislación para poder regular eso”, pero aseveró que “no cabe duda de que las plantaciones forestales son fundamentales como lo es lo es el trigo y el resto de los alimentos para la especie humana. Plantar árboles para construir viviendas es necesario para disminuir el déficit habitacional, en Chile necesitamos 600 mil viviendas para cubrir la demanda sobre 18 millones de habitantes, cifra que se incrementa por las inmigraciones y la población joven, y si tenemos que en cuenta los beneficios ambientales de la madera sin duda tenemos en esta materia prima un aliado fundamental para cuidar el medioambiente”, concluyó.

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