Un edificio de diez pisos en Países Bajos incorpora madera recuperada de demoliciones y pallets, fue construido aproximadamente un 30% más rápido que mediante métodos tradicionales y permite reutilizar cerca del 85% de sus componentes. El proyecto cuenta con certificación PEFC, que verifica el abastecimiento sostenible de madera y demuestra cómo la trazabilidad puede acompañar una nueva generación de construcciones circulares.
¿Qué pasaría si, al diseñar un edificio, los arquitectos también pensaran en qué ocurrirá con sus materiales dentro de 50 o 100 años? La pregunta empieza a transformar la construcción contemporánea, impulsada por una tendencia que propone dejar atrás el modelo de utilizar materiales una sola vez para comenzar a diseñar estructuras capaces de adaptarse, desmontarse y reutilizarse. La madera ocupa un lugar cada vez más relevante en esta transformación. Y un edificio recientemente inaugurado en Países Bajos demuestra hasta dónde puede llegar la combinación de ingeniería, innovación, economía circular y abastecimiento responsable de materiales forestales.
Se trata de The Urban Woods, un complejo residencial de diez pisos ubicado en Delft, que abrió oficialmente sus puertas el 24 de junio de 2026. Con 31 metros de altura y 102 departamentos, el proyecto incorpora soluciones constructivas que permiten reducir el uso de materiales convencionales y pensar la vida útil de sus componentes mucho más allá de su primera utilización. La iniciativa obtuvo la certificación PEFC de proyecto, que permite verificar de manera independiente el origen sostenible de la madera utilizada en una construcción, incluso cuando intervienen distintos proveedores y contratistas.
De pallets y demoliciones a un edificio de diez pisos
Uno de los aspectos más innovadores de The Urban Woods es la incorporación de madera recuperada de demoliciones y pallets en determinados paneles estructurales. Estos materiales, obtenidos localmente, fueron utilizados para fabricar una variante circular de madera contralaminada, conocida como C-CLT (Circular Cross-Laminated Timber). El sistema representa un avance en el aprovechamiento de recursos que, de otro modo, podrían convertirse en residuos. En lugar de limitarse a sustituir materiales convencionales por madera nueva, el proyecto demuestra que parte de los recursos forestales ya utilizados puede reincorporarse a aplicaciones constructivas de alto valor.
El edificio también prescinde de un núcleo convencional de hormigón: incluso el hueco del ascensor fue resuelto mediante elementos de madera de ingeniería. De acuerdo con la información difundida por PEFC Internacional, se trata del edificio residencial de madera más alto de Países Bajos construido sin núcleo de hormigón.

Dejar una contestacion