La Aripuca: mini selva con mucha magia

Si estás en Puerto Iguazú y ya fuiste a las Cataratas, tenés que darte una vuelta por La Aripuca. Es un lugar distinto. Entrás y es como meterse en una mini selva.

Hay árboles nativos, guardianes del predio, senderos que te guian a magicas aventuras y espacios para hacer un silencio que te hace frenar un toque, sintiendo las caricias de la naturaleza.

Paseo a conciencia

La gran atracción son las construcciones gigantes hechas solo con madera de árboles caídos. Nada de talar. Ahí está la casa, la Aripuca más grande del mundo, de 17 metros. Todo armado sin clavos, a lo guaraní. Porque sí, el lugar tiene mucho de cultura guaraní. Te cuentan leyendas, para qué sirve cada planta y por qué cuidar la selva.

Los mbyá, tienen un espacio donde venden sus artesanías y deleitan con su música ancestral.

Otra oferta que no podes dejar de probar son la gastronomía, con elaboraciones ricas de Misiones. El helado de yerba mate es un gran acierto de los anfitriones al ver l buena acepatación de sus visitantes.

Podés ir en familia, con el cole, con amigos… o solo. De hecho ir solo está buenísimo para desconectar y conectarte con vos.La idea de La Aripuca es simple: hacer turismo sin destruir. Enseñar que las reservas de árboles valen más en pie. Un paseo a la selva, cultura, aprendizaje y un rato para vos. Ideal para llevarte algo más que fotos.

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