¿Qué son los BIT y cómo aceleran la producción de alimentos? 

Se trata de una tecnología de punta para la propagación masiva de plantas en el laboratorio que se desarrolla en Biofábrica Misiones 

La demanda de alimentos y especies de alto valor crece de forma acelerada, por lo que se requiere garantizar calidad, eficiencia y sostenibilidad de la producción. Entre las herramientas de vanguardia en la propagación masiva a través de la Biotecnología vegetal se encuentran los Biorreactores de Inmersión Temporal (BIT), una tecnología innovadora que permite cambiar la forma en que se producen plantas a gran escala.

¿Qué son y cómo funcionan?
Los BIT son sistemas cerrados que permiten cultivar tejidos vegetales in vitro mediante un ciclo controlado de inmersión intermitente en soluciones nutritivas. Durante unos segundos o minutos, los explantes (porciones de tejido vegetal) se sumergen en el medio de cultivo líquido, absorbiendo nutrientes y reguladores de crecimiento. Luego, el sistema drena el líquido, dejando a las plantas en contacto con aire estéril, lo que favorece la oxigenación y reduce problemas como la hiperhidratación.

Ventajas frente a métodos tradicionales
Este sistema tiene mayor eficiencia productiva: se logra una multiplicación más rápida y uniforme de plántulas, permitiendo flexibilidad en el diseño del proceso productivo a gran escala dado que puede adaptarse a las necesidades de cultivo de cada especie. También garantiza calidad: las plantas presentan un desarrollo más robusto y homogéneo.
Por otra parte ofrece menor riesgo de contaminación ya que el sistema es cerrado y automatizado y reduce la manipulación manual. Además, ahorra recursos pues se optimiza el uso de medios de cultivo y espacio en laboratorio. Se puede aplicar a una gran variedad de especies: caña de azúcar, cannabis medicinal, ornamentales, frutales, forestales, medicinales y en programas de conservación de especies en peligro.

Aplicaciones actuales
Los BIT se utilizan con éxito en la propagación de:
• Especies ornamentales como orquídeas, anturios, bromelias, calateas y alocacias.
• Frutales como banano y ananá.
• Plantas medicinales como cannabis, carqueja, jengibre y cúrcuma.
• Plantas hortícolas como papa y batata.
• Especies forestales como eucaliptos.

“Los BIT que utilizamos fueron desarrollados por el equipo de Biofábrica con elementos que se encontraban disponibles en el país, inclusive el primer estante de reactores se construyó en 2009 cuando ganamos un financiamiento del Fondo Tecnológico Argentino (FONTAR) que tiene como objetivo potenciar la competitividad de las empresas argentinas a través de la innovación tecnológica. Este desarrollo generó un impacto directo en la mejora de los sistemas productivos y de servicios”, expresó la subgerente Mgter. Verónica Rodríguez.

“Esta tecnología no sólo acelera la producción, sino que también nos permite responder a desafíos globales como el cambio climático y la pérdida de especies”, señaló la responsable del laboratorio de producción in vitro, Lic. Fátima López Hermann.

Con los biorreactores de inmersión temporal, la ciencia y la biología se unen para ofrecer soluciones sostenibles, eficientes y escalables, marcando un antes y un después en la producción de plantas a nivel local, nacional y mundial.

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